Para ser un buen maquillador profesional, hay que ser capaz de responder a todas las necesidades y exigencias de una producción. Este oficio supone saber adaptarse y progresar al ritmo de la evolución de las técnicas ; estar disponible y a la escucha de los actores y del resto de los miembros del equipo de técnicos del espectáculo. Exige una buena cultura artística.
Además de prepararos a las técnicas del maquillaje, ITM os enseña a ejercer vuestra imaginación y creatividad mediante talleres de dibujo, pintura y modelado : deberéis ser capaces de desarrollar vuestro propio estilo y de aportar vuestra contribución a la creación y a la realización de los personajes.